Archivos mensuales: Abril 2009

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Una calle o rúa es un espacio urbano lineal que permite la circulación de personas y, en su caso, vehículos y da acceso a los edificios y solares que se encuentran a ambos lados. En el subsuelo de la calle se disponen las redes de las instalaciones de servicios urbanos a los edificios tales como: alcantarillado, agua potable, gas, red eléctrica y telefonía.

El espacio de la calle es de longitud indefinida, sólo interrumpida por el cruce con otras calles o, en casos singulares, por el final de la calle, en una plaza, en un parque urbano, en otra calle, etc., o por el final de la ciudad en el límite con el campo.

Soportales , originalmente cargada por Java.59.

Hay una sana costumbre en la ciudad que es el arte del paseo. Un donostiarra que se precie sale a cualquier hora del día a pasear por el Paseo Nuevo, que recorre desde el acuario hasta la desembocadura del Urumea; o por la Playa de la Concha o por la Playa de la Zurriola, junto al Kursaal. El trayecto incluye, evidentemente, vistas al mar, aire puro y, generalmente, la conversación con algún amigo que está haciendo contigo la ruta. Pero el día que el Cantábrico está un poco revuelto, tiene lugar la mayor afición de los donostiarras: ver cómo rompen las olas. El reto es ponerse lo más próximo a la barandilla y correr cuando llega la ola. Si te moja… ¡mucho mejor!

ARBOL EN FLOR, originalmente cargada por Java.59.

Cuando el viento sopla y se lleva el frío del invierno, entra triunfante la hermosa primavera.

VENTANA CON REJA, originalmente cargada por Java.59.

les cuento que la otra vez estuve pintando una reja, y cuando parecía que había terminado de pintarla, al cambiar el ángulo de observación, siempre quedaba algo por pintar, me iba para el otro lado, y zas¡ otra parte faltaba por pintar, y a pintar de nuevo, luego mirabas desde abajo y otra vez aparecían nuevos sitios sin pintar, y otra vez a pintar, increíble, no?.
Me hizo reflexionar, y pensé que esto pasa en la vida diaria cuando hacemos nuestras propias opiniones sobre las demás personas, a veces con las prisas de la vida, no sabemos mirar bien a nuestro alrededor, y nuestras opiniones son pobres, poco objetivas, y a veces ni siquiera constructivas.